para ayudarte a ver la vida con mejor cara...
El texto es mío y la animación fue desarrollada por el Club de Artes
(Sección de Dibujo y Animación) del MST.
Si queremos comprender mejor la situación, deberíamos comenzar por visualizar la Sociedad Humana como una gran Pirámide Cultural en la cual la altura de ubicación de una persona reflejaría su Nivel Cultural, existiendo —como es lógico— más personas de bajo nivel (cerca de la base) que de gran cultura (cerca de la cúspide).
Antiguamente, quienes estaban por encima del Plano Cultural se esforzaban por mantenerlo tan alto como les fuese posible (incluso, por elevarlo aún más), mientras que quienes se hallaban por debajo luchaban por escalar hasta situarse por encima del mismo.
Obviamente, no cualquiera podía ser artista, pues se requería de probado talento... y de buen gusto y criterio en la sección de los contenidos seleccionados, con lo que los artistas constituían una auténtica elite.
Esto es una total distorsión del criterio griego antes mencionado, que postulaba que el Arte era para el pueblo, dado que la verdadera función del Arte es el educar al pueblo.
Las clases bajas ya no se esforzaban en elevar su Nivel Cultural, sino que, a lo más, luchaban por bajar aún más el Plano Cultural para ser aceptados.
Véase —sin ir más lejos— el tan pobre vocabulario que hoy en día ostentamos. Nuestros abuelos, tenían cedros, abetos, sicomoros... nuestros hijos sólo tienen árboles.
Creemos que es tiempo de llamar basura a la basura y dejarnos de tanta tontería... o temor, pues muchas veces ocurre que aprobamos (y hasta respaldamos) críticas favorables a tal o cual adefesio “artístico” debido al miedo de quedar como ignorantes en la materia. Este Artículo pretende, por tanto, poner los puntos sobre las íes al respecto de lo que actualmente se da en llamar “arte”... aunque, de hecho, no lo es.