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miércoles, 8 de abril de 2015

Sobre La Libertad Y La Filosofía




SOBRE LA LIBERTAD Y LA FILOSOFÍA
de Ricardo A. Badani
se realizaro el viernes 17 de Abril a las 11.30 am
en el Auditorio Principal “José Antonio Russo Delgado”
de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas
de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

       En la presentación hubo un puesto de ventas con otras publicaciones del autor.

       SOBRE LA LIBERTAD Y LA FILOSOFÍAes la recopilación de tres Ponencias que Ricardo Badani presentó en el VIII Congreso Nacional de Filosofía realizado en Lima, en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Decana de América.

       En la primera ponencia, EL SENTIDO DE LA LIBERTAD, el autor an...aliza las eternas interrogantes: ¿Qué es (o qué debería ser) “lo permisible”…? ¿Dónde se construyen los “límites de la Libertad”…?


       La segunda Ponencia, EL SENTIDO DE LA FILOSOFÍA, busca trasmitir y revalorar el significado real y prístino de lo que fue la Filosofía en sus orígenes, evocando los conceptos de lo Trascendente y lo Perfecto que nos llevan a luchar por un mundo mejor.



       En La tercera Ponencia, MÉTODO FILOSÓFICO DE PATAÑYALI, el autor explica y desarrolla en detalle los “Y'oga Suutramm” (“Aforismos de la Unión (Trascendente)” [योगसूत्रं] de Patañyali ([पतञ्जलि], autor hindú del siglo II AC), demostrando que contienen un método claramente formulado y perfectamente viable para todo aquél que quiera aplicarlo.


Booktrailer (video promocional) en Castellano



El Dr. Winston Orrillo, famoso poeta peruano, nos comenta al respecto del libro “Sobre La Libertad Y La Filosofía” el cual presentó el día viernes 17 de Abril del 2015 a las 11.30 am en el auditorio principal de la facultad de letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos


Dr. Hernán Picón Chávez, reconocido Administrador de Empresas, Financista y Catedrático

Dr. Gorki Tapia Delgado, actual Director de la E.A.P. de Comunicación Social de la UNMSM

Dr. Winston Orrillo Ledesma, reconocido Poeta Escritor, Comunicador y catedrático

Ya está disponible el libro para los Usuarios de Kindle 


On Freedom And Philosophy


       On Freedom And Philosophy” is the compilation of the three Addresses which Ricardo Badani presented at the VIII National Philosophy Congress held in Lima, at the Universidad Nacional Mayor de San Marcos (San Marcos Higher National University).

       In the first Address, THE MEANING OF FREEDOM, the author analyses the eternal questions: What is (or what ought to be) “that which is permissible”…? Where are the “limits of Freedom” built…?

       The second Address, THE MEANING OF PHILOSOPHY, seeks to transmit and reassess the real and pristine meaning of what Philosophy originally was, evoking the concepts of the Transcendence
and Perfection that led us to fight for a better world.

   Finally, in the third Address, PATAÑJALI'S PHILOSOPHYCAL METHOD, the author explains and develops in detail the “Y'oga Suutramm” (“Aphorisms of (Trascendent) Union” [योगसू]) of Patanjali ([पत?जिल], Hindu author from the II century BC), showing they contain a clearly formulated and perfectly feasible method for anyone who wants to apply it.

Booktrailer




miércoles, 4 de diciembre de 2013

Al respecto del Matrimonio


       Legalmente, el Matrimonio suele ser definido como "un contrato solemne por el cual un hombre y una mujer se unen voluntariamente con el fin de convivir juntos, de procrear, y de auxiliarse mutuamente" .

       Sin embargo, se puede enfatizar el punto de que no existe ninguna alternativa posible a esta forma de contrato, y esto no respetaría la Libertad Individual, y las de Conciencia y de Culto que consagra la Constitución, ya que uno se ve forzado a casarse únicamente en los términos que el Estado defina… o simplemente no casarse.
 
       Aún más claro: Se impone por mandato legal el hecho de tener que aceptar ciertos términos y condiciones predefinidas, ya sea que se ajusten o no a las creencias y preferencias personales de quienes desean asumir el Compromiso Matrimonial.
 
        Más grave aún: Una vez que la pareja ha asumido un régimen y todas las cláusulas que implica… el Estado —que no forma parte del contrato (…pues nadie se casa con el Estado!)— puede meter su cuchara… y cambiar los términos en forma totalmente arbitraria y unilateral, sin importar la opinión de los esposos.
 
       Este punto es realmente crítico y deberíamos ver todo el alcance que tiene: Imagínese que usted firma un Contrato de Compra por el cual va a adquirir un automóvil sedán equipado, pagándolo en cuotas fijas por los próximos 24 meses… y, de pronto, al Estado se le ocurre cambiar la figura y —sin que usted pueda quejarse ni hacer absolutamente nada al respecto— queda, de pronto, obligado a pagar cuotas mucho mayores, no por 24 meses sino de por vida y le dan… una Citroneta destartalada. ¿No se sentiría Ud. miserablemente estafado…?

      Pues hace tiempo que está ocurriendo lo mismo con el Matrimonio… y usted (en especial si es hombre) resulta sujeto a una serie de condiciones que jamás aceptó al firmar el Acta Matrimonial. Y lo peor del caso es que no puede evitarlo.

       El hecho es que el Matrimonio no se debe —o no se debería— asumir en una única forma específica y obligatoria —la cual se impone por Ley en modo tácito pero coercitivo— ni, mucho menos, ser torcido después de haber sido asumido… y sin previo aviso ni consentimiento de los cónyuges.

       No. Esto va en contra de todo Derecho Humano. El Matrimonio sólo debería asumirse del modo que los mismos contrayentes elijan libremente y por sí mismos.
 
¿Existe alguna solución —que sea viable—
a esta encrucijada legal en que nos encontramos…?
 
       La hay. En la República Arabe de Egipto —por poner un ejemplo— se ha hallado una solución al espinoso problema del Matrimonio: Los contrayentes eligen por sí mismos el régimen al cual se sujetan, sea Laico, Judío, Cristiano, Musulmán o cualquier otro (a condición de que quede muy claramente definido). Así, de surgir un problema, éste será resuelto —estrictamente— bajo las normas que lo rigen. Esto se aplica por tanto al hombre como a la(s) mujer(es), así como a los hijos que ellos llegasen a tener.
 
       En otras palabras (y volviendo al tema del divorcio): Si una pareja se ha casado sujetándose al régimen Judío o Mahometano, el matrimonio puede disolverse según lo indican el Tanah (Biblia judía) o el Corán; si el régimen elegido fue, en cambio, el Cristiano, no habrá forma de divorcio posible excepto en caso de adulterio probado de la mujer (tal y como se especifica en la Biblia), y, si se tomó el régimen Laico, se concederá (o no) el divorcio en base a los términos especificados por la Ley Egipcia. En caso de que los contrayentes hayan elegido algún otro Sistema de Matrimonio, ellos deberán presentar —ante el Estado— los parámetros y cláusulas que lo definen y regulan, con lo que —de requerirse— simplemente se aplicarán las cláusulas correspondientes que ambos definieron y aceptaron desde un inicio.
 
       Este sistema se aplica actualmente en casi todos los países árabes… y funciona.
 
       Alguien preguntará: ¿Y qué pasaría con los "matrimonios mixtos" en que los contrayentes pertenecen a Religiones diferentes? Ante la Ley… no habría tal concepto, ya que para casarse, ambos tienen que coincidir en aceptar —totalmente— un Sistema u otro. Claro que los contrayentes siempre tendrían la opción de crear un Sistema Híbrido, combinando las pautas de sus respectivas Religiones y agregando —o quitando— aquello en que no estén de acuerdo.
 
¿Y los Matrimonios realizados antes de que se aplicase este Sistema,
o efectuados en el extranjero?
 
       Pues bien, a todos estos matrimonios se les podría otorgar un plazo de Ley —de, digamos, seis meses o un año— para que decidan a qué régimen acogerse e informen al Estado de su decisión. En caso de no hacerlo, se les debería considerar, en forma automática, como casados bajo el Régimen Laico que defina como pauta básica el Estado en cuestión.
 
       Actualmente hay también otras soluciones, como el Contrato de Cohabitación —que se aplica ya en varios países de Europa —y que viene a ser algo similar, si bien dejando de lado el aspecto religioso (que puede incluirse en los términos) y quedando definido como un simple Contrato Civil.
 
       Lo importante en todo esto es el pleno respeto a la voluntad de los contrayentes (sean dos o sean más), como adultos en pleno ejercicio de sus Derechos de Libertad Individual, Sexual y Religiosa (los cuales deberían poder ser ejercidos plenamente sin intromisión ni interferencia). Y no sólo respeto a la voluntad de unirse, sino a su vida familiar y privada.
 
       En realidad, no es nada difícil… excepto por la eterna mala voluntad de incordiar, metiéndose en vida ajena, que se ha vuelto (casi) el deporte mundial.
 
¿Por qué no podemos respetar (de verdad) a nuestro prójimo
y dejar que cada cual elija su forma de vida
según se la dicte su propia conciencia…?

 

miércoles, 28 de agosto de 2013

¡Protejamos a los niños!


¡Sí... pero respetando a los padres!

     ¡Aceptémoslo! Cada vez que se trata de cualquier "tema de moral" salen a relucir los niños. Todo el mundo parece estar categóricamente de acuerdo en que "hay que proteger a los niños"... pero muy pocos parecen haberse dado cuenta de todo lo que la actual situación implica.

     Lo primero que tenemos que comprender es que el Estado no debe –en ningún caso– suplantar a la familia si queremos formar niños que sean un aporte positivo para nuestra Sociedad... Esto implica que el Estado debería fomentar, proteger, apoyar y respetar a la Familia como el medio natural de formación del ser humano.

     Y aquí debemos enfatizar lo de "respetar"... Los padres –según determina el Derecho y en casi todas partes del mundo– tienen la Patria Potestad, esto es, el derecho de decidir sobre la formación y destino de sus hijos mientras éstos sean menores de edad, no tocando al Estado, ni a la Iglesia, el entrometerse.
 
     Por desgracia, ese importante punto no se respeta... Por ejemplo: Usted tiene derecho a "elegir la formación de sus hijos", pero el Estado obliga a un Programa único que incluye cosas en que como padre usted puede muy bien no estar de acuerdo, en especial en lo que toca a Religión (si es que no profesa la del medio) y, más aún, cuando llegamos a la Educación Sexual, en que muchas veces se enseña a los niños criterios que no son compartidos por los padres.

     Creemos que deberían ser los padres los que decidan cómo formar a sus hijos en base a sus propias creencias sociales y morales, con Programas Escolares más flexibles y sin interferencia alguna ni del Estado ni, mucho menos, de la Iglesia... a menos que los mismos padres, como creyentes, deseen someterse a su jurisdicción.

     Pero hay un punto adicional que no debemos pasar por alto... Es el hecho de que no toca a los Gobiernos el suprimir cosas de adultos "para que los niños no las vean"... Claro que esto parece referirse sólo al sexo (siempre atacado) y no a la violencia (que sí vemos por todas partes).

     Esto es un doble perjuicio:

     Para el niño, porque pretende criarlo en una burbuja irreal, con lo cual no estará listo para enfrentar la propia sexualidad (y el mundo) cuando crezca.

     Y hay perjuicio también para los adultos, pues lesiona su Libertad de Elección en aras de un moralismo castrador que ataca todo lo que teme, amparándose en la fácil excusa de los niños.

     Como yo digo siempre, si esto sigue así, terminaremos por convertir el mundo en un Kindergarten para Adultos en aras del cuento de "proteger a los niños" y todos esos pequeños sobreprotegidos serán como "Niños Burbuja", incapaces de enfrentar y manejar adecuadamente la realidad sexual cuando sean adultos... como, por desgracia, ocurre ya hoy en día.

     Sigmund Freud, padre de la Psicología moderna (y autoridad indiscutible en el tema), afirmaba que "la etiología (origen) de toda neurosis… es sexual".
     Esto, concretamente, significa que nuestra ignorancia y las malas actitudes al respecto de lo sexual, adquiridas en la niñez, son las causas de nuestras depresiones, neurosis e infelicidad de adultos.
     La solución concreta que Freud daba para evitar este problema era que, antes de la pubertad, los niños pudiesen ver (y tocar) los órganos sexuales de adultos bien desarrollados de ambos sexos, observando muy de cerca una relación sexual completa y placentera entre los mismos y obteniendo respuestas francas a todas sus preguntas.
     Las pocas sociedades (como las de las islas polinésicas y las orientales) en que ha existido este tipo de libertad e información sexual, se hallaban verdaderamente libres de las neurosis que plagan nuestra sociedad… hasta que fueron invadidas y contaminadas por los consabidos fariseos que convierten el placer sexual en "delito contra la moral".

lunes, 12 de agosto de 2013

El "Lavado de Cerebro"


Brainwashing


       En Estados Unidos se ha fundado el Instituto Rutherford en defensa de la Libertad Religiosa. Tal vez nos parezca innecesario, pues se supone que en Norteamérica existiría una irrestricta Libertad Religiosa. Sin embargo, como los voceros del Instituto hacen notar, esa supuesta "Libertad" parte de la premisa de profesar la Religión que uno quiera... pero en silencio; el medio se da rápidamente por agredido -y reacciona con violencia inusitada- si uno se atreve a hablar de Religión o, incluso, de Dios.

       Desgraciadamente, esto lo vemos también en nuestro medio: Uno es libre de profesar la Religión que desee... mientras no se atreva a "lavar el cerebro" (léase: convertir) a los demás. Cabe preguntarse qué tipo de "Libertad" es ésta que sólo puede practicarse muy a escondidas y que -si se siguiesen sus reglas- condenaría cualquier credo a la desaparición o, a lo más, lo reduciría a un asunto estrictamente familiar.

       Dicho sea de paso, esto es exactamente lo que ocurría en los países comunistas, donde la Religión -el "opio de los pueblos"- también era calificada de "lavado cerebral" por parte de "fanáticos" peligrosos para el Estado y la Sociedad. De los "fanáticos" trataremos en detalle en una  próxima publicación; ahora, hablemos del supuesto  "lavado cerebral"...

       ¿Qué es -realmente- un "lavado de cerebro"? La expresión surgió en la Segunda Guerra Mundial para referirse a los prisioneros de guerra que habían sido "reacondicionados"  psicológicamente por el enemigo.

       El término, por tanto, se refiere a inculcar por la fuerza ideas contrarias a la propia disposición, mediante argucias psicológicas, drogas hipnóticas, tortura o, simplemente, la repetición insistente, a fin de modificar la conducta del sujeto. En ese sentido, toda propaganda publicitaria (y en especial la televisiva) es -de hecho- un "lavado cerebral" (un "ensuciado", para ser exactos).

       Ahora bien, el abrazar una Religión dada, obviamente va a implicar un cambio de conducta en el sujeto... pero no califica de "lavado cerebral" a menos que la persona hubiese sido forzada a recibir el adoctrinamiento. A lo demás, se le llama, simplemente "conversión"... aunque la Religión abrazada por el sujeto no nos guste.

       Pero el problema por el cual el medio se opone tan tenazmente a la Religión, no es en absoluto, el supuesto "lavado de cerebros" (que, como decíamos, no es tal), si bien este falso enfoque nos puede dar la clave de tal rechazo: Si a la Religión que se practica se le llama "lavado de cerebro" es -únicamente- porque logra cambiar la conducta del practicante... con lo que las fallas de los demás quedan en relieve (para su vergüenza y cólera).

       Es por eso -y sólo por eso- que el mundo actual rechaza a Dios por decreto o se esfuerza en ignorarlo a través de su hipocresía: Porque el reconocer la presencia de Dios exige un verdadero cambio de vida que el mundo de hoy no está dispuesto a aceptar; un cambio (para bien) que nos haría volver a ser humanos.
 
 

jueves, 8 de agosto de 2013

Marcha Por La... ¿Igualdad Religiosa?

Diferentes Religiones
 
     Ha llegado a mis manos un curioso volante que, bajo el atractivo título de «Iguales ante Dios y ante la Ley», anuncia una «Marcha por la Igualdad Religiosa», siendo auspiciada por diversos grupos evangélicos, y teniendo por fin el dirigirse al Congreso para reclamar —supuestamente— dicha igualdad.
      Sin embargo, al dorso de los volantes, encontramos, bajo el título de «¿Para qué es importante la Ley de Igualdad Religiosa?», que los motivos serían:
1. Para que nuestros hijos tengan el derecho de recibir clases de religión de maestros o pastores cristianos evangélicos.
2. Para que los miembros de la comunidad cristiana evangélica que están sirviendo en las fuerzas armadas puedan contar con el apoyo espiritual de capellanes pastores evangélicos.
3. Para que los miembros de la comunidad cristiana evangélica que se encuentran hospitalizados puedan recibir auxilio espiritual de sus respectivos pastores sin estar limitados de horarios de visitas.
 

 
Igualdad Religiosa Solo Para Evangelicos
 

     Es interesante que, en este punto, se agrega explícitamente:
«La "Ley de igualdad religiosa" no pretende vulnerar ni quitar los derechos adquiridos por la Iglesia Católica a quien respetamos.»
 
     En buen castellano, NO se está buscando una auténtica Libertad Religiosa (que, de hecho, debería incluir a TODOS los Credos por igual), sino que se está pidiendo "para los cristianos evangélicos" —y para nadie más— las mismas prebendas de las que, por siglos, ha disfrutado la Iglesia Católica (y las llamamos prebendas porque son privilegios del clero que tenemos que pagar todos los peruanos de nuestra propia tributación, seamos católicos o no).
      El volante de marras se quita, al fin, la máscara cuando —en su última línea— dice con todas sus letras:
«Para que los cristianos evangélicos podamos gozar no sólo de un ambiente de libertad sino también de igualdad.»
     De modo que ésta NO ES una Campaña por la Libertad Religiosa, sino algo diseñado para que —únicamente— las sectas cristianas "evangélicas" se suban al coche y gocen de los beneficios del caso... y esa aclaración de "evangélicos" se hace, deliberadamente, para poder desembarcar a los Testigos de Jehová, Mormones, Adventistas y todas las demás sectas cristianas que no sean de su agrado.
      Aclaremos: No nos parece mal que los evangélicos —u otros grupos, sean Religiones o no— quieran reclamar por la Libertad Religiosa... Lo que nos parece mal es el engaño (que su propia Biblia condena), puesto que, aquí únicamente se busca "igualdad para los cristianos evangélicos", sin considerar en nada a otros Credos igualmente válidos.
      ¿Dónde quedan aquí las demás Religiones, tan dignas de respeto como el Cristianismo...? ¿Es que los Hinduistas, Budistas, Musulmanes y demás tenemos que ser tirados por la borda...? Y lo que decimos cae por su propio peso, porque si estos tan cínicos "hermanitos cristianos" ya defenestraron desde el inicio a otras líneas que también son cristianas con lo de "evangélicos sí... otros no"... ¿qué no querrán hacer con los que no somos Cristianos por habernos apartado de su clásica hipocresía?
Minifalda
     No hay que olvidar que fueron, justamente, legisladores "evangélicos" los que quisieron dar una «Ley contra el uso de la minifalda»... ésa es la talla de fanatismo religioso que se gastan y ésa es su posición de vulnerar la libertad ajena con actitudes que, francamente, caían en el ridículo.
      Es tiempo de reconocer —y respetar— la Libertad Religiosa, sin importar qué tanto nos agraden (o desagraden) las creencias de los demás... y no de usarla como bandera para sumarse a los privilegios de aquéllos que sirvieron a los conquistadores para destruir el orgullo de nuestros antepasados.
      Ojalá alguien escuche en el Congreso... y recuerden que la Libertad Religiosa es para todos... ¡o NO ES Libertad!

 

lunes, 5 de agosto de 2013

La Verdadera Libertad Se Encuentra En Las Ataduras


En un mundo cada vez más convulsionado, se escucha tantas veces la palabra Libertad, pero sin detenernos a definirla adecuadamente y sin aprender a diferenciarla de Libertinaje ("hacer lo que yo quiero") y la Anarquía ("que nadie me mande").
"La verdadera Libertad es -únicamente- la de poder elegir a qué Ataduras sujetarse."



Candado



 
     
     Hoy en día se escucha por todas partes hablar de la Libertad.
     Todo el mundo quiere ser libre, entendiendo dicha Libertad, básicamente como “Poder hacer lo que yo quiero”.
     Al parecer, esta definición, implicaría que la persona tuviese plena conciencia de lo que quiere y la voluntad correspondiente para lograrlo… pero en realidad no ocurre así.
     Si empiezo a hacer todo lo que quiero -y no lo que debo- le estoy dando rienda suelta a mis instintos, reforzándolos cada vez más, hasta que mis pasiones terminen  dominándome, de tal manera que en muchas oportunidades me dejaré arrastrar por ellas y perderé el control sobre mi persona.
     Eso, en buena cuenta no viene a ser otra cosa que la anulación de mi Fuerza de Voluntad. Ha sido así como hoy en día se han puesto tan de moda frases como: “No sé por qué lo hice” o “Por más que lo intento, no puedo evitarlo”.
     Este “Poder hacer lo que yo quiero y no lo que otros me digan”, ha llegado a desembocar, actualmente, en una necia rebeldía contra toda Autoridad y Orden establecidos.
     De manera que -hoy por hoy- para demostrar “lo libre que soy” y que realmente “hago lo que quiero” y no lo que dictan las normas establecidas, debo actuar exactamente en forma contraria a lo que ellas indiquen… aún cuando de esta forma termine por perjudicarme y caer -muchas veces- en lo que no deseo.
     Así es que, si lo normal era que el hombre llevara el pelo corto y la mujer lo llevara largo, entonces, el rebelde, tenía que hacerlo al revés… lo cual sólo le duró hasta que estos nuevos estilos se popularizaron y, dado que había, nuevamente, que romper lo establecido, ahora los hombres usan aros y la mujer se afeita la cabeza.
     Si lo normal era vestir bien e impecable, la prueba de mi libertad radica en usar prendas desteñidas y desgarradas, vistiendo en forma andrajosa e inmunda… cuanto más estrambótica sea, pues mejor.
     De hecho, actualmente, se han puesto de moda todos los grandes rebeldes y, entre ellos, destaca el mayor de todos: El Diablo, cuyos nombres se escuchan frecuentemente en las voces de los jóvenes roqueros de hoy.
     Si bien esta gente rompe los cánones, están sujetos a una Pseudo-Libertad, que les hace pensar que hacen lo que quieren, pero que en realidad los tiene tan esclavizados como la masa que tanto critican, ya que tienen que estar tanto o más atentos que el resto de las personas a la moda, las máscaras, las normas y reglas sociales, precisamente para poder quebrarlas.
     Concretamente, están sujetos a las normas al igual que el común de las personas, si bien tienen que seguirlas “al revés”, con lo cual, aunque terminen avanzando con luz roja y deteniéndose con la verde… siguen dependiendo del semáforo social de una forma u otra.

     A algunas personas se les oye decir: “Lo que yo busco es poder hacer lo que yo quiero” añadiéndole además la frase: “…sin perjudicar a otros”, lo cual aparentemente es una definición menos libertina y mucho más “altruista”, pero no es tal en realidad, pues tan sólo representa una frase sin consecuencia.
     Si yo hiciera únicamente las cosas que están delimitadas por esta definición, mi campo de acción estaría tan restringido como ya lo está en toda sociedad, no sólo por las leyes establecidas, sino por las tradiciones, máscaras sociales y miedo al “¿Qué dirán?”.
     Además de esto, está el hecho de que es prácticamente imposible tener un criterio justo y preciso para medir donde debo trazar la línea que me permita actuar “tal como yo quiera” y que al mismo tiempo, ello no interfiera con lo que otro a su vez desee, pues, a menos que yo esté solo en una isla desierta, mis acciones van a tener un efecto en otras personas, producto de la interacción social.
     Poder hacer lo que yo quiero” es ser independiente de todo, sin compromisos, deberes, ni obligaciones que me aten o me impidan hacer lo que yo deseo -cuando y como quiero- con total autonomía y sin que me mande nadie.
     Pero… ¿acaso todas esas obligaciones y ataduras que te vuelven “tan dependiente”, no son los lazos que te vinculan con los demás en forma recíproca?
     Créeme, si tú te atas a otra persona, esa persona -de una forma u otra- también queda atada a ti.
     Si no quieres ataduras, no podrás amar ni ser amado, pues quien ama, es quizás quien más atado está, ya que ese sentimiento es algo que no se puede evadir como se suele hacer actualmente con los compromisos y deberes.
     Quien ama, simplemente no puede evitar preocuparse por los que ama… lo cual ya es una forma de pertenecerles y estar atado a ellos.
     De manera que mientras menos ataduras tengas y más “libre e independiente” llegues a ser dentro de esta definición, es más probable que, aún cuando estés en medio de una multitud de personas, te sientas como en una isla desierta, pues por no haber establecido vínculos sólidos, te habrás condenado a la más triste soledad.

     En conclusión, el atreverse a proclamar Yo hago lo que quiero no hace libre a nadie… aunque la persona realmente crea que puede e intente lograrlo.
     ¿Podemos decir que es realmente libre la persona que es arrastrada por las cadenas de sus pasiones, su rebeldía o sus temores, que son las que lo manejan?
     ¿Es ésta la tan codiciada libertad, donde la ausencia de ataduras sólo conduce a aislarse consigo mismo?
     Tenemos que contestarnos con un NO.
     Eso no es Libertad… sino Egoísmo.
     Mi Libertad no consiste en carecer de ataduras sino -muy por el contrario- en que sea yo quien las elija, con plena conciencia y voluntad, comprometiéndome a asumirlas aún cuando no me gusten o me resulten tan pesadas, que tema no tener la fuerza requerida para cargarlas.
     El ejercicio máximo de mi Libertad es poner lo que debo, el Compromiso asumido, por encima de lo que posteriormente quiera.
     Y aquí la palabra clave -tan frecuentemente olvidada hoy- es Compromiso, esto es una Cadena asumida por propia voluntad y de la que ya no puedo (ni quiero) echarme atrás.
     El haber elegido una opción de antemano y en forma permanente, evita que la persona sea arrastrada después por su propia volubilidad (o conveniencia), sin quererlo realmente y encima creyéndose libre.
     Es únicamente actuando así que lograré ya no decir más aquel insulso y mediocre: “No pude evitarlo” que tanto repetimos hoy en día.
     Llegados a este punto, podríamos -sin embargo- preguntarnos: ¿Cómo puedo tener la certeza de que elegí correctamente y que no debo cambiar de opinión? ¿No dicen acaso que errar es humano? Pues sí. El hombre se equivoca la mayoría de las veces; sino fuera así, no arruinaríamos con tal frecuencia nuestras vidas, ni el mundo andaría como está.
     Pero, si bien el hombre se equivoca, Dios no.
     Por tanto las cadenas más seguras son las que Dios te da a elegir, las que existieron desde siempre en su Revelación y serán efectivas para siempre.
     Él es el Amo bueno que está para protegerte, y que estará sujetando firmemente el otro extremo de tu cadena para evitar que te caigas.
     Ya no estarás más tiempo en soledad, pues cuando asumas esas Cadenas de Libertad, notarás que Él también está atado a ti.
     Las Cadenas de Dios delimitan un espacio en el cual puedes moverte con toda confianza y seguridad, pues allí no puedes dañarte ni dañar.
     Allí puedes bailar, correr y saltar con la certeza de que El vigila cada paso que das y no permitirá que en tu relación con otros hayan peligrosos enredos, ni que la soltura de tus movimientos te haga caer, pues en cuanto te pusieras en una posición riesgosa, sentirías un tirón en tu cadena que te indicaría que te has alejado demasiado y te estás acercando a los bordes del Abismo.
     Entonces podrás volver sobre tus pasos sin vacilar, sabiendo que pisas tierra firme y que la firme Mano de tú Señor te sujeta.
     Allí tendrás nuevamente, la Libertad de poder dejarte ser quien tú realmente eres, no sujetándote al “¿Qué dirán los demás?”… sino sujetándote plenamente a tu Dios.
     Esta es la forma -la única forma- de ser efectivamente Libre.

lunes, 17 de junio de 2013

Los Censores

¿Quiénes son los Censores...? ¿Quién los asignó como tales...? ¿Qué es lo que realmente intentan hacer...?¿Quiénes son los Censores...?
 
¿Quién los asignó como tales...?
 
¿Qué es lo que realmente intentan hacer...?


       La versión “oficial” es que ellos son la gente que quiere “protegerlo” a usted —y, por supuesto, a “los niños” (su excusa más conveniente)— de todo lo sucio y malo. Pero... ¿quién decide qué es “lo sucio y malo”? ¡Todo el asunto es pura intolerancia!
 
       En el libro “Camino”, escrito por el Obispo Católico Escrivá de Balaguer (y dividido en versículos para que los memoricen sus secuaces), el sanguinario fundador de la muy intolerante (y muy poderosa) Organización “Opus Dei”, leemos:

Intolerancia, coacción, desvergüenza

El plano de santidad que nos pide el Señor está determinado por estos tres puntos: La santa intransigencia, la santa coacción y la santa desvergüenza.” (Camino, versículo 387).

 

 
       Para ponerlo clara y crudamente (no una cita, sino nuestra traducción de lo que ellos dicen): “No aceptes a aquéllos que piensan distinto de ti (intolerancia), retuerce sus brazos para hacerlos hacer lo que tú quieres (coacción)... ¡y no te sientas mal por ello (desvergüenza)!”
 
       Así de malo... ¡y va en serio! Va tan en serio que, por si alguien no entiende su punto de “santa” coacción, un poco más allá encontramos, literalmente:
 
Si, por salvar una vida terrena, con aplauso de todos empleamos la fuerza para evitar que un hombre se suicide... ¿no vamos a poder emplear la misma coacción —la santa coacción— para salvar la Vida (con mayúscula) de muchos que se obstinan en suicidar idiotamente su alma?(Camino, versículo 387).
 
       Aquí —tan desvergonzadamente como recomiendan— tenemos una muy clara explicación de la mecánica de la Censura: Cómo los “santos y correctos” supuestamente son los únicos que distinguen el bien del mal, ellos deben “protegernos” de nuestras idiotas y pecaminosas tendencias. Por supuesto, la consecuencia “lógica” de tal modo de pensar es que ellos deben gobernar el Mundo para que toda la Humanidad sea “buena” y, a menos que los paremos en seco... ¡eso es exactamente lo que intentan hacer!
 
       Wilhelm Reich vio esto muy claramente, ya que escribe:
 
Los Moralistas nunca entenderán, no importa lo objetivo de nuestros argumentos, que la miseria sexual es uno de los frutos que brota de la moral coactiva que predican.”
 
       Esto es tan cierto... Usted sólo tiene que leer un poco de Historia (o simplemente mirar alrededor suyo) para verificarlo.
 
Despertemos al peligro de los Censores que amenaza no sólo la internet, sino nuestra vida diaria       Es tiempo de que todos nosotros despertemos al peligro de los Censores que amenaza no sólo la Internet, sino nuestra vida diaria. En vez de esquivarlos, luchemos contra ellos, defendiendo lo que creemos y mostrándolos como lo que realmente son (cobardes ponzoñosos) frente a todo el mundo. No permita que los Censores en su vecindario confundan a aquéllos que no se han dado cuenta de lo solapados que son o, demasiado pronto, se encontrará enfrentando a sus propios amigos y parientes que intentarán “rescatarlo”, puesto que el arma favorita de los Censores es atacarlo a usted a través del confundir a aquéllos que usted más ama.
 
       De modo que, la próxima vez que alguien pinte como maravilloso el cuento chino de la Censura y comience a criticarlo a usted y su estilo de vida (o el de cualquier otra persona), diciendo que “debería ser prohibido”, no se achique... ¡CONTESTE! Enfrente sus palabras con las de usted, pregunte directamente cuál es el límite y cuánta Censura necesitamos y por qué... sobre todo, pregúnteles crudamente dónde encaja la Libertad en sus razonamientos (respuesta: NO encaja). Pronto los tendrá desenmascarados en frente de aquéllos cuyo apoyo buscaban ganar.

¡Despierte!
¡Conteste!
¡LUCHE por su propia Libertad!
 
... ¡y hágalo AHORA!